Recuperación de calor en la industria

Recuperación de calor en la industria

En un contexto industrial donde la demanda de energía no cesa de crecer y los costes asociados aumentan exponencialmente, aumentar la eficiencia energética y evitar el derroche de energía mediante la recuperación de calor de los procesos en la industria, se convierten en un imperativo.

El excesivo consumo de energía y las emisiones de CO2 nos han llevado a reconsiderar el uso que hacemos de los recursos energéticos.

Aplicación de recuperación de calor en un horno en la industria

El calor residual, resultado de los procesos industriales es importante recurso energético desaprovechado.

La instalación de sistemas de recuperación de calor residual, instalados sobre la infraestructura existente de evacuación de calor o humos, puede ser, en muchos casos una solución económica y eficaz para reducir costos y emisiones.

La amortización de los sistemas de recuperación de calor es rápida y  su impacto en la eficiencia energética y en las finanzas de la empresa puede ser significativo, permitiendo a las empresas ahorrar más del 16% en costos energéticos.

Todos los sectores manufactureros que incluyan entre sus procesos productivos tratamientos térmicos se ven particularmente afectados por el alza de los precios energéticos. 

Sectores como los del  procesamiento de plásticos y metales, los acabados superficiales o incluso el sector agroalimentario, con la fabricación de productos horneados pueden aprovecharse de la recuperación de energía.

Es por esto, que la la recuperación eficaz del calor en la industria se convierte en un factor estratégico para minimizar la dependencia de los precios y minimizar las emisiones.

Ventajas de implantar un sistema de recuperación de calor residual en la industria.

Ahorro de costes y equilibrio energético. Las inversiones para la mejora de la eficiencia energética o la reducción de emisiones en una instalación existente, son en ocasiones prohibitivas y con un plazo de retorno de la inversión demasiado largo. Las soluciones de recuperación de calor destacan como una estrategia eficaz y rentable que, además de reducir los costes energéticos, reducen a su vez la necesidad de realizar inversiones significativas en equipos más grandes para cubrir las demandas energéticas.

Por ejemplo, en lugar de invertir en un sistema de calefacción o refrigeración más grande para mantener las operaciones, la recuperación de calor permite utilizar de manera eficiente el calor residual existente, disminuyendo así la necesidad de inversión en equipos más grandes y costosos.

La recuperación de calor no solo ahorra costos energéticos directos, sino que también proporciona un beneficio adicional al prevenir o reducir la necesidad de inversiones futuras en infraestructuras o equipos más grandes.

Ventajas y contribuciones ambientales. La recuperación de calor no solo implica un ahorro de energía significativo, sino que también puede reemplazar o mejorar máquinas específicas, reducir la diferencia de temperatura y disminuir las emisiones contaminantes. Asimismo, puede resultar beneficioso en la sustitución de sistemas antiguos, ofreciendo un enfoque más sostenible y rentable. La eliminación de sustancias que requieren tratamiento especial a través de intercambiadores de calor de gases de combustión agrega un componente medioambiental positivo.

Factores a tener en cuenta en el dimensionamiento de un sistema de recuperación de calor residual

El caudal de calor residual, expresado en aire caliente, humo o vapor, determina el valor del calor extraído.

La diferencia de temperatura entre el medio entrante y el saliente es crucial; a mayor disparidad, mayor el ahorro energético.

Además, la temperatura final, definida como la temperatura más baja a la que se puede enfriar el medio, varía según la naturaleza del aire expulsado.

La elección del sistema de recuperación de calor impacta en la eficiencia y el coste. Por ejemplo, un sistema de recuperación directa, que utiliza un intercambiador de calor entre corrientes de aire, destaca como opción económica, mientras que el intercambio entre una corriente de aire caliente y agua puede ser más versátil.

La distinción entre intercambiadores de calor pasivos y activos también influye en la eficiencia, siendo los primeros más sostenibles al no requerir energía adicional.

Aplicaciones del calor recuperado

Las técnicas de recuperación de calor residual van desde el intercambio de aire en plantas industriales hasta la recuperación de calor de aguas residuales mediante bombas de calor.

El aprovechamiento de este calor recuperado puede aplicarse, por ejemplo el calentamiento de agua caliente para el proceso industrial o para la calefacción de las oficinas de la empresa o de la nave industrial.

La recuperación de calor en procesos industriales, adaptada a temperaturas específicas y utilizando diversas fuentes de energía, destaca como el campo más prometedor y personalizado de eficiencia energética.

¿Qué ofrece TAGSA?

La recuperación de calor residual se erige como una herramienta esencial para las empresas que buscan optimizar costes, mejorar la eficiencia energética y reducir su impacto ambiental.

La tecnología avanzada en este campo, junto con la capacidad de adaptarse a diversas aplicaciones, posiciona a la recuperación de calor como una inversión estratégica con beneficios a corto y largo plazo.

El cálculo del ahorro energético mediante un sistema de recuperación de calor puede ser complejo. Para explorar las posibilidades específicas de ahorro de costes y eficiencia en su empresa, contáctenos ahora.

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